Madrigal


“Anhelo respirar tu aura, retornar al pasado y besar tu blanca piel escasa de ternura y curarte con mis apasionados abrazos llenos de placer. Revisar tus pupilas cobrizas y fundir en tu ser un sentido de esperanza con un toque de ternura con sabor a pasión. Me embruja tu cuerpo, pálido con impresiones de tu historia por este terrenal y solo aspiro poder revelar todas las historias que me tienes que contar. Me encantaría rozar tu alma con la mía, fusionar nuestras alegrías y ser uno con el mundo que nos rodea, ver las estrellas y saborear tu nombre mientras gimes el mío. Pero urgentemente quisiera hacerte feliz, tanto como me has hecho a mi, de encontrar un ángel en este valle que antes ha sido de soledad y saber que tengo un puente y eres el puerto de mi felicidad.”